Castillo de Boltaña

El castillo de Boltaña ubicado en la provincia de Huesca fue un importante conjunto militar amurallado, de los pocos en la comarca de Sobrarbe con cerramiento completo y uno de los primeros edificados para el reino de Aragón, también es conocido como el castillo de los condes de Sobrarbe y goza de bastante popularidad gracias a las leyendas que giran en torno a él, algunas mezcladas con brujería.

Su fecha de construcción todavía es un misterio, aunque hay quienes argumentan que es de origen musulmán por las supuestas ocupaciones árabes que ocurrieron en la zona. Pese a estas anteriores afirmaciones, el dato realmente documentado que se tiene de él, es que en el siglo XI estuvo bajo la tenencia de Jimeno Garcés y el reinado de Sancho III el Mayor. Tiempo después, durante el reinado de Ramiro I fue fortificado por Sancho Galíndez, y su decadencia empezó hacia el siglo XII.

Si bien, el castillo parece ser de origen musulmán lo cierto es que parte de la obra fue realizada por maestros lombardos, con una peculiaridad que salta a la vista como lo es la de poseer una torre del homenaje en planta hexagonal y cuadrada en el interior.

El castillo de Boltaña se encuentra ubicado en lo alto de una colina hacia la margen izquierda del río Ara, una ubicación bastante privilegiada para poder cumplir la misión de vigilar el valle. 

El material utilizado para la construcción del castillo de los condes de Sobrarbe es el sillarejo, el cual fue colocado en hileras a diferentes alturas, el resultado es una fortaleza que ocupa una superficie de 950 metros cuadrados, con una base que proyecta la forma de un pentágono alargado, en el ángulo norte le fue adosada una torre de planta hexagonal con una aljibe en su interior.

De lo poco que queda de la fortaleza están algunos lienzos de los muros que rodeaba la fortaleza, el muro este es uno de los mejores conservados, en uno de sus tramos internos aún se pueden apreciar los mechinales que guardan relación con algún adarve fabricado en madera. El muro sur uno de los más vulnerables a los ataques, conserva cuatro aspilleras adinteladas y contrafuertes interiores de refuerzo. Continuando hacia el extremo norte del castillo de Boltaña están los restos de la base de la torre, que al parecer era de dos plantas con un vano inferior desde el cual se podía sacar agua del aljibe. De ella solo quedan los restos de la base de sus gruesos muros.

Cuando Boltaña perdió sus fueros y pasó a ser considerada como aldea empezó la decadencia del castillo, con su posterior abandono empezaron a tejerse relatos de brujería, estas leyendas sugerían que en su interior se reunían las brujas a realizar sus aquelarres, se decía que ellas untaban su cuerpo con ungüentos para entrar en un estado alterado de la consciencia. Otra leyenda cuenta que en el interior del castillo existía un pozo que conectaba con el río.

Los vestigios de este importante castillo militar se pueden conocer a través de un corto paseo que inicia desde la plaza de Boltaña, al llegar al sitio es muy gratificante porque se aprovechan las hermosas panorámicas que se tienen de este bonito valle de Huesca.

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Texto; DescubreHuesca.com

Fotografías; DescubreHuesca.com y colaboraciones detalladas a cada pié de foto.

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