Descenso de nabatas por el río Gállego

Desde hace más de una década, cuando se acerca el tercer domingo del mes de abril, se alistan los preparativos para organizar el tradicional descenso de nabatas por el río Gállego, que va desde Murillo de Gállego hasta Santolaria. Un evento que nació para rememorar el viejo oficio.

descenso nabatas rio gallego
Foto gracias a redaragon.elperiodicodearagon.com

Esta actividad forma parte de otras que se organizan dentro del marco de las Jornadas del Río Gállego, las cuales además del descenso de nabatas incluyen; feria de la Galliguera, una marcha senderista, comida popular, rafting, conciertos y un paseo botánico por Riglos.

Desde el 2002 un grupo de vecinos de Biscarrués se unieron para crear la Asociación de nabateros d’a Galliguera, cuyo objetivo es rendirle homenaje a uno de los antiguos oficios de los Pirineos relacionado con el transporte de madera por el río Gállego. Un material que era bajado desde los bosques pirenaicos para ser utilizado en construcción, transportarlo era bastante difícil debido a las deficientes vías de acceso, por lo que tenían que valerse de los mismos maderos para poder transportarlos. Estos eran amarrados formando plataformas a modo de embarcación. De esta forma, el descenso de nabatas por el río Gállego fue la ingeniosa forma que encontraron los leñadores para transportar la madera. Un oficio se mantuvo hasta entrado el siglo XX cuando incursionó el ferrocarril de Sabiñánigo, el cual vino a reemplazar la peculiar manera de transportar la madera, con la construcción del embalse la Peña se dio por finiquitado el tradicional oficio. 

Descenso Nabatas Río Gállego
Foto gracias a arainfo.org

Tras un siglo de ausencia se ha podido recuperar el descenso de nabatas en las Jornadas del Río Gállego, estas jornadas empiezan ocho días antes en Murillo de Gállego con la construcción de las nabatas, aunque el trabajo viene de más atrás porque para poder elaborarlas se debe primero prepara muy bien los materiales.

Descenso nabatas rio Gállego
Foto gracias a Heraldo.es

La elaboración de estas nabatas es un trabajo muy artesanal y muy bien ejecutado, porque implica cortar y amarrar muy bien los maderos para que resista las turbulentas aguas del río Gállego. El día del descenso participan un total de nueve nabateros vestidos de antaño en compañía de organismos de socorro, toda la comitiva deberá descender desde las playas de Murillo hasta el puente de Santolaria, es un recorrido con tramos muy vertiginosos por el ímpetu de las aguas y el trazado del río. Al finalizar la prueba una charanga de música estará esperando a los navateros, y en Biscarrués una deliciosa comida popular.

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Texto; DescubreHuesca.com

Fotografías; DescubreHuesca.com y colaboraciones detalladas a cada pié de foto.

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